Errores comunes de la enseñanza en línea

En este blog queremos mostrar algunos errores comunes que hemos encontrado en varias iniciativas de educación en línea en Latinoamérica. Sabemos que la situación propició el uso urgente y acelerado de plataformas en línea, aplicaciones y otras herramientas tecnológicas para dar continuidad al proceso de enseñanza y aprendizaje en los centros educativos.

La urgencia dio muy poco espacio para la formación docente, la planificación de estrategias institucionales, la evaluación de recursos y la socialización con las familias. En muchos casos, se tuvo que comenzar “con algo” e ir corrigiendo sobre la marcha. Es importante destacar que la mayoría de docentes ha puesto mucho esfuerzo y dedicación para adaptarse a las circunstancias y apoyar el aprendizaje de sus estudiantes.
El objetivo de identificar estos errores no es simplemente señalar las fallas. El propósito es aprender de estos errores, superarlos y ofrecer alternativas concretas para garantizar una educación en línea de calidad, donde los estudiantes disfruten de su aprendizaje y se motiven a ser aprendices permanentes durante toda su vida.

Error 1: Preferir la cantidad sobre la calidad

Usted seguramente tiene varios síntomas para este error, aquí algunos:

• Muchas tareas, poco aprendizaje.
• Mucho contenido, poca actividad.
• Mucho tiempo, poca motivación.

Error 2: Falta de planificación y organización

¿Cómo comenzar a solucionar este problema? Algunas sugerencias:

• Se requiere más ensayo y preparación en el uso de las herramientas tecnológicas.
• Es necesario establecer rutinas, horarios y dinámicas que brinden consistencia al aprendizaje en línea.
• Los objetivos de aprendizaje y las actividades para lograrlos deben estar claramente definidos desde el inicio.

Error 3: Usar muchos supuestos

Aquí compartimos algunos ejemplos. ¿Tiene otros en mente?

• Suponer que todos los estudiantes tienen acceso y saben usar los recursos tecnológicos.
• Suponer que los estudiantes saben comportarse en ambientes virtuales.
• Suponer que la tecnología no fallará o que todo lo que está en línea es útil.

Error 4: Ser monótonos

Un ejemplo concreto de este error es que hay poca variedad en el uso de recursos: mucho texto, poca imagen. En muchos casos se trata de llevar la enseñanza tradicional a los ambientes virtuales: el profesor transmite, el estudiante recibe.

Es necesario emplear estrategias metodológicas para fomentar la creatividad y la exploración. El “flipped classroom” (salón de clases invertido) o el Aprendizaje Basado en Proyectos son metodologías activas más adecuadas para la educación en línea.

 

Error 5: Poca retroalimentación

Podemos decir que se califica mucho, pero se retroalimenta poco. En ambientes virtuales, es necesario promover la evaluación formativa con instrumentos como rúbricas o la valoración del portafolio; es necesario ir más allá de los tradicionales exámenes.

Hay que considerar que la retroalimentación puede ser divertida: usar herramientas como EducaPlay o Quizlet.

 

Para superar estos errores no hay soluciones únicas y estandarizadas. La solución se construye desde cada centro educativo que debe considerar su realidad, sus necesidades y sus prioridades. Existen componentes indispensables que se deben atender, por ejemplo: los lineamientos nacionales, el liderazgo y la estrategia institucional, la capacitación de los docentes, el currículo, el acceso a los recursos tecnológicos y conectividad, la participación de la familia, la ciudadanía digital y más.

En las próximas entregas vamos a enfocarnos en el trabajo de los docentes, principalmente en aspectos metodológicos que se pueden tener en cuenta para mejorar la experiencia de aprendizaje en línea de los estudiantes. Esto es un camino de muchos retos y en TBox estamos comprometidos a ser un socio educativo que apoya desde diferentes elementos según lo requiera cada institución, tales como asesoría, capacitación docente, plataformas en línea y formación tecnológica para los estudiantes.

 

 

 

 

1 Comentario

  • Isaac Vargas 13 mayo, 2020

    Hola, definitivamente el preferir la cantidad sobre la calidad es una terrible práctica. Se satura a los estudiantes con ejercicios y actividades que no representan un aprendizaje significativo. Y en efecto una buena planificación, no solo de las actividades de los estudiantes sino también de nuestro propio proceso docente es esencial.

    Responder

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